Película: Big Fish
Director: Tim Burton
Año: 2003
País: Estados Unidos
Un padre a punto de morir. Un hijo a punto de ser padre. Un padre que cuenta historias grandilocuentes y un hijo que intenta hallar, detrás de esa impostura, la verdad del padre. “Al hablar de la vida de mi padre, es imposible separar hechos y ficción, el hombre del mito. Lo mejor será contar su historia como él me la contó. No siempre tiene sentido y muchas cosas nunca sucedieron”, de esta manera Will comienza el relato de lo que no es otra cosa que su propia “novela familiar” construida a partir de las historias oídas de boca de su padre.
Ficciones que se van sucediendo como intentos de pescar alguna respuesta ante las preguntas: ¿Qué es un padre? y ¿qué quiere una mujer?”. En el desconocimiento de que “la verdad tiene estructura de ficción” (Lacan, 19..), y enfrentado a la encrucijada a la que lo confrontan la paternidad y la muerte, Will reclama a su padre una verdad objetiva, un saber verdadero acerca de lo imposible. Y es allí, en sus embrollos con lo verdadero donde, confrontado a la inconsistencia del Otro, se irá encontrando con una versión del padre más allá del ideal, un padre castrado y con una particular relación a un objeto causa de deseo, un padre- síntoma del cual podrá servirse.