Película: The Big Short
Director: Adam McKay
Año: 2015
País: Estados Unidos
La historia se basa en los datos reales del libro The Big Short que Michael Lewis escribió en el 2010 para relatar cómo algunos hombres de negocios de Wall Street vieron venir, antes que nadie, la crisis financiera 2007-2010, apostaron de este modo en contra de los documentos de Obligación Colateralizada por Deuda (CDO), es decir que fueron en contra de la corriente del mercado financiero, y cuando se produjo el colapso ganaron hasta el 500% más del capital invertido.
El director Adam McKay eligió un grupo de estrellas para personificar a los sujetos en cuestión, Brad Pitt puso el dinero, y nació La gran apuesta. Una película que bien podría acompañase con otras sobre el mismo tema como el documental Inside Job (Charles Ferguso, 2010), el film Margin Call (J.C. Chandor) o Wall Street: Money Never Sleeps (Oliver Stone, 2010), ficciones (y no tanto) que nos ayudan a entender dónde estamos metidos en el siglo 21.
La Gran apuesta tiene la virtud de poner bajo el reflector detalles que se revelan casi como un lapsus del sistema financiero, por ejemplo el film recrea la cumbre de las Aseguradoras de Riesgo realizada durante el año 2007 destacando, mediante todo el lenguaje fílmico a disposición, que el lugar elegido para dicha cumbre es nada menos que la ciudad de Las Vegas!
Finalmente el colapso llegó, y cuando pasó Estados Unidos tenían 8 millones de nuevos homeless, la economía de varios países quedó al borde del precipicio: Islandia, Grecia, Irlanda, España. Los bancos quebraron, algunos desaparecieron, los banqueros no pagaron el costos, solo los clientes, y los Estados que tuvieron que salir al rescate (es decir los ciudadanos). Lo que finalmente se supo es que la crisis fue el efecto de los inmensos negocios que en connivencia realizaron bancos, empresas medidoras de riesgo, aseguradoras, y organismos financieros de varios de los países centrales del mundo. Ellos sabían lo que hacían, no es tan difícil de entender, …lo hacen parecer difícil para que la gente piense que Wall Street es solo para genios y deje todo en manos de los bancos, dice el personaje de Christian Bale.
La gran apuesta demuestra que si creemos que la corrupción es un problema del Tercer Mundo, estamos cortando la cuerda por su lado más fino. Desde el corazón mismo del star system hollywoodense surge esta historia, una nueva película sobre el modo en el cual la corrupción es un efecto intrínseco del capitalismo tardío, en el cual un sistema especulativo sólo pretende ganancias cada vez mas elevadas, acumulando cifras imposibles de manejar, que costean el obsceno mercado del lujo y se desplazan, según conveniencia, en un movimiento depredatorio de las verdaderas fuentes de producción y desarrollo. Esa es de la corrupción de la cual los medios de comunicación poco hablan, la que no se denuncia hasta que todo estalla.
Resuenan aquí las palabras de Lacan en pleno Mayo Francés cuando explicaba en su seminario que el poder que propone el capitalismo unido a la ciencia es un poder “anárquico”, “…quiero decir dividido contra sí mismo (…) este poder esta ahora tan desconcertado que no da pie con bola” ( Lacan, J.: El Seminario. Libro 16. De un Otro al otro, p.219. Paidós: Buenos Aires, 2008).