Película: The Danish Girl
Director: Tom Hooper
Año: 2015
País: Estados Unidos
El film relata la historia de Lili Elbe, quien fuera la primera persona famosa o “conocida” —Einar Mogens Wegener, su nombre de nacimiento, era un artista de considerable éxito— en someterse a una cirugía de cambio de sexo, y su posterior elección de género.
Los espectadores asistimos así a la conversión de Einar en Lili (Eddie Redmayne), con las peripecias que van sucediendo en su vida desde el momento en que la contingencia de un pedido de su pareja, Gerda Wegener (Alicia Vikander), precipitan el encuentro entre Einar y su cuerpo. De allí en más los rodeos médicos, afectivos y sociales que debe ir atravesando hasta su muerte.
Es una película interesante, pues la historia misma de Lili y Greda lo es ¿Lo mejor del film? La brillante actuación de sus protagonistas, sobre todo la de Alicia Vikander. La fotografía es hermosa. No muchos más recursos fílmicos.
De la película se podrán servir los más progresistas, se podrán defender los más moralistas e incluso la podrán usar los fanáticos del diagnóstico; ya que hay algunas “perlitas clínicas” para quien opte por la siempre improductiva discusión de ponerle un rótulo a un personaje de una película; que además fue un artista, y que además hizo de él un nombre propio: Lili Elbe.
Entonces, ¿Que le enseña al Psicoanálisis La Chica Danesa? Lo real del sexo, la relación singular del sujeto con esa sustancia gozante. Nos muestra esa relación al cuerpo, que Lacan adjetivó cómo misteriosa.
Dice Lacan: “Lo real para el ser parlante, es que se pierde en alguna parte ¿Pero dónde? Ahí es donde Freud hizo hincapié, se pierde en la relación sexual (…) si Freud centró las cosas en la sexualidad es porque en la sexualidad el ser parlante balbucea”. Ese balbuceo atraviesa la película.
¿Algo más? Sí. El valor del detalle. La escena donde el balbuceo comienza es fantástica y hace lugar a los detalles de ese encuentro. La mirada de su pareja, una tela que parece una seda, el tacto, la imagen de esas piernas. Divinos detalles de goce.
¿Una recomendación? Un domingo de lluvia al atardecer es demasiado para balbucear con lo real del sexo.