Película: La Habitación
Director: Lenny Abrahamson
Año: 2015
Países: Irlanda, Canadá, Reino Unido, Estados Unidos

La protagonista es una joven, Ma (Brie Larson), que es encerrada durante años en una habitación por un hombre al que conoceremos como el Viejo Nick. Ella da a luz a un hijo en cautiverio, Jack, y la historia será narrada desde el punto de vista (y la voz en off) del niño de 5 años.

Es una historia extrema y muy dura, sí, pero sostenida desde la ficción de este niño que transforma ese lugar siniestro en un mundo habitable.

La película comienza en ese cuarto, y Jack no conoce qué hay fuera, pero imagina, sueña, piensa, habla y habla. Sólo tiene a su madre. En ese diminuto lugar hay un pequeño televisor y una claraboya que le muestra un poco de cielo, y él no alcanza a comprenderlo. Con las imágenes del televisor y “Alicia en el país de las maravillas” que le relata su madre, construye su realidad.

«La habitación» puede dividirse en dos partes. La primera, en el encierro, me remitió a “La vida es bella”. Pero la trama va más allá. Ellos escapan y se encuentran con el mundo exterior. Se producirá la adaptación de los personajes, las nuevas ficciones del niño y también veremos cómo la defensa de la madre para sobrevivir, es brutalmente sacudida.

Hasta aquí adelanto la trama, porque lo interesante pasa por ir descubriéndolo todo junto a su protagonista, Jack.

Al ver la película, surgieron en mí dos perspectivas: el trauma y la ficción.

Sobre la primera, el guión aborda un hecho social, la trata de personas y el secuestro, catástrofes universales que son leídas desde el discurso del amo en una generalización del concepto de trauma y el consecuente Stress Post Traumático.

Esta película nos enseña otra lectura que sólo es posible a partir de situar el estatuto del trauma en la originalidad del discurso psicoanalítico, como experiencia que atraviesa a todo ser hablante en el encuentro con lo imposible del lenguaje para escribir la relación sexual. La subjetividad es la respuesta, siempre singular, en torno a ese cráter inicial. Luego, una otra experiencia es traumática referida a esa primera vivencia y únicamente en razón de lo que se vuelve insoportable en cada singularidad.

Entonces, cuál es la función de la ficción en este niño?

El argumento de las próximas jornadas de la EOL, sitúa la ficción como condición del lazo al Otro, y este lazo al Otro es lo que sostiene la realidad del sujeto. En este sentido, Jack es un niño freudiano, que nos sigue enseñando que, para el psicoanálisis, no hay otra realidad más que la realidad psíquica.

Se acerca un nuevo encuentro en Buenos Aires, y nada mejor que esta película para interrogar los conceptos de ficción, fantasma, defensa, trauma.

La invitación está hecha!