Película: Only Lovers Left Alive
Director: Jim Jarmusch
Año: 2013
Países: Alemania, Reino Unido, Francia, Grecia, Estados Unidos, Chipre
Él (Tom Hiddleston), un músico del underground, celoso de sus melodías, melancólico, romántico y suicida. Vive en los suburbios de Detroit, una ciudad bella en ruinas. Ian (Anton Yelchin) un fanático, lo provee de todo tipo de objetos que satisfacen el fetichismo que fue cosechando con el tiempo.
Ella (Tilda Swinton), una exótica y misteriosa dama, rodeada de libros, que vive en Tanger, Marruecos. Sale por las noches al encuentro de un viejo y querido amigo (John Hurt) con quien intercambia lo necesario para sobrevivir.
Ellos nos enseñan que “si la ficción hace lazo, también sostiene la realidad del sujeto”(1) . Entre vampiros se entienden y esto posibilita un tratamiento particular del Otro. Pueden mantenerse a distancia de los “zombis”, modo con el que nombran a los humanos, responsables de la decadencia y la contaminación del mundo. Así como también, regular algo del goce.
No es cualquier película de vampiros. Jim Jarmush, director del film, tuerce hasta dar vueltas como un disco de vinilo las creencias de estos seres míticos. La eternidad se ve en sus cuidadosos gestos, así como también aquello que perdura en estos sujetos atravesados por una falta que hecha a rodar el amor y el deseo.
Su ficción, baila al ritmo de la época. Son dos extraños amantes, inventándose un mundo por los siglos de los siglos.
(1)- Argumento XXVI Jornadas Anuales de la EOL. Fantasmas, ficciones, mutaciones. El psicoanálisis y sus relaciones con la realidad.