Película: Anomalisa
Director: Duke Johnson – Charlie Kaufman
Año: 2015
País: Estados Unidos

Michel Stone, esposo, padre de familia y autor de libros sobre mejoramiento en la atención al cliente y superación personal (coaching), es invitado a dar una conferencia en la ciudad de un antiguo amor. Durante el vuelo comienzan a aparecer los recuerdos de esta mujer, de la cual huyó, y una vez en su hotel debe continuar lidiando con ellos hasta que decide llamarla y encontrarse con ella.


Cada uno, enredado en las vueltas del sentido, hacen fracasar el encuentro. Y es en ese fracaso cuando la contingencia aparece. Michael escucha una voz femenina —por primera vez en lo que va del film aparece una voz femenina— . Como plantea Lacan “pues no hay allí más que encuentro, encuentro, en la pareja, de los síntomas, de los afectos, de todo cuanto en cada quien marca la huella de su exilio” (Lacan, 1972, pag. 175) Michael sale desesperado en busca de esa voz que, al parecer hace signo en ese cuerpo inanimado, insensible, logrando vivificarlo al menos por un momento.


Lisa, la primera voz femenina que aparece en la película, se presenta con ciertos rasgos de “imperfección” (una cicatriz que oculta en su rostro, una exacerbada torpeza con su cuerpo y una apariencia poco atractiva) será quien se convierta, a través de su voz, para Michael en una “anomalía”: algo distinto de escuchar, una voz Otra a las demás, dando la ilusión de que podría existir un sentimiento de plenitud donde los cuerpos se funden en uno solo y donde él pasa a nombrarla como “Anomalisa”, su Anomalisa…