Película: Barfly
Director: Barbet Schroeder
Año: 1987
País: Estados Unidos
Imaginemos una diminuta mosca en la barra de un bar regodeándose con la cerveza derramada. Si sirven un trago o si el cantinero pasa cerca la rejilla volará, solo un instante, y volverá sobre la cerveza. Ese es su punto fijo y el círculo que dibuje el vuelo terminará nuevamente en ese lugar.
Algo así es Henry Chinaski (alter ego de Bukowski, interpretado un poco exageradamente por Mickey Rourke). Además de beber whisky, cerveza o vino, le gustan las peleas callejeras y puede que termine acuchillando a algún viejo sádico por ahí. Pero Henry también nos convidará un trago de su delicioso elixir: escucha música clásica y vomita una extraordinaria literatura visceral.
El ambiente de la película lo dan los sórdidos bares del centro de Los Ángeles con luces fluorescentes, algunos desdichados personajes que llegan hasta la barra del bar y las ridículas prostitutas que deambulan por ahí.
En ese pequeño mundillo (buen cameo de Bukowski en la barra del bar) Henry conoce a su diosa angustiada, Wanda (Faye Dunaway). Ella es una desempleada con una ocupación principal: Beber.
Todo está regado de alcohol: quitapenas, hace más llevadera la miseria cotidiana y también cura las heridas (literal y literaturalmente). Los personajes de la película se mueven en una circularidad implacable y hacen lo que la mayoría de los personales del realismo sucio: seguir viviendo. Y bebiendo, anotamos con Buk.
Freud (1) nos habla de la intoxicación como el método más tosco o más crudo pero el más eficaz para prevenir el sufrimiento. Barfly está completamente empapada por esa hipótesis, pero nos enseña además cómo alguien puede destilar, a partir del uso singular que pueda hacer de eso, cierto cinismo lírico embriagador.
Como la órbita del vuelo de la mosca o la circunferencia del borde del vaso de whisky o la redondez del pico de la botella de cerveza, la película misma hará pequeños y grandes círculos alrededor de nada para volver a encontrar el punto fijo que salpica cada escena.
Abran, destapen, descorchen, sírvanse y disfrútenla.
1) Freud, S. El malestar en la cultura