Película: La Mirada Invisible
Director: Diego Lerman
Año: 2010
Países: Argentina, Francia y España
Buenos Aires, 1982. Los blancos, gélidos, espacios vacíos del Colegio Nacional son ocupados por la hilera de estudiantes uniformados, que se desplazan, cual montaje de piezas idénticas, en el engranaje de una maquinaria productora de una subjetividad standard… es el escenario que anticipa un cotidiano goce mortífero.
La protagonista principal, paradojalmente, es la mirada. Pero no la mirada en su función de velar lo real. Es el peso de una mirada que recorrerá cada cuerpo, cada sujeto, intentando arrebatarle eso que siempre escapa, en el afán de producir una subjetividad acorde al sistema político imperante en el país: dictadura militar. Prima lo UNI-FORME, prohibiendo todo atisbo de singularidad. Todo cae bajo la peligrosa omnivoyeur presencia: todo bajo control, todo regulado, vigilado por la “mirada invisible” dentro de un siniestro afán de transparencia en una enloquecida búsqueda de la verdad. Hasta el olfato hecho mirada.
Lo que no puede ser visto…campo escópico “la función de la mancha y la mirada lo rige secretamente y a la vez escapa siempre a la captación de esta forma de la visión que se satisface consigo misma” (Lacan)
Una mirada despierta en una joven a la mujer y al amor, otra mirada despertará el odio y su capacidad de matar. Ella también, buscando el goce oculto del otro, se descubre.
El jefe, dueño y Sr. de cuerpos y vidas del colegio, defensor de la seguridad de la Nación, ejerce una permanente violación de la intimidad de cada uno, buscando indicios, “rastros de la metástasis del cáncer subversivo”.
En ese discurso el menor gesto singular subvierte el orden y jaquea la ilusión del control total. El momento cúlmine, trágico, es el descubrimiento y arrebato de la mirada de amor entre los 2 jóvenes. Mirada que al escapar a su dominio —del jefe— lo enfrenta con la evitada castración y desencadena el pasaje al acto : apropiación y ultraje del cuerpo de la joven.
Referencias:
Lacan,J. (1964-1997) Seminario XI. Bs. As: Paidós. Cap. 6.