Película: Sex and The City 2
Director: Michael Patrick King
Año: 2010
País: Estados Unidos

Me dispuse a ver “Sex and the City”, los elementos se presentaban prometedores, tanto por el tema de nuestras próximas jornadas “Virilidades e Inconsciente. Usos, ficciones, gustos”* como por el arribo a nuestra ciudad del libro de Miquel Bassols “Lo femenino entre centro y ausencia”(Grama). Una película protagonizada por cuatro mujeres que se llama así, cómo no va a ilustrarnos, en algo, acerca de esa elipse entre centro y ausencia.


Entonces, me convertí en espectadora. Al comienzo en un “casamiento gay” definido así, por su protagonista infinidad de veces, en el que la frase de uno de los consortes “El único que descubrió al hombre que hay en mi”, hizo enigma y abrió las expectativas de que a lo largo del rodado iba a precipitar algún sentido. Algo quería decir ese enunciado en ese contexto, solo que yo no llegaba a formularlo.


Sigo, no sin ilusión, y entramos al departamento de casada de Carrie. Está hecho a la perfección, lujo, dinero, buen gusto, diseño, por los espléndidos flecos de las cortinas ni el sol se filtra. Allí estaba todo, solo que la pareja no podía habitarlo con placer. Pensé que la peli nos estaba mostrando que ni en esa cima del glamour nos salvamos del “eso fracasa” que nos enseña Lacan.
Pero irrumpe un fantástico viaje al exótico Emirato de Abu Dabi, para las cuatro amigas.
A poco de andar, la genitalidad se pone en cruz y deben regresar antes de lo propuesto y sin el regalo que fueron a buscar, mostrando que no les hacía falta. Podían huir del país en donde trasgredieron sus leyes más profundas —esas que buscan regular la sexualidad— con un orgullo occidental inigualable.
No sin antes, transformar, frente a la pantalla, en disfraz eso que pudiera funcionar como semblante, un grupo de mujeres orientales se sacan el niqab para mostrar que sólo funcionaba como telón del último grito de la moda neoyorquina, con lo que en realidad tapaban sus cuerpos.


El final me sorprende sin haber vuelto la mirada, ni las referencias, al primer acontecimiento del casamiento, que así deviene en un evento deslumbrante, sin más.
Los brillos se apagan and….”the end”.

*Jornadas anuales de la EOL Sección Córdoba – 23 y 24 de junio de 2017.