Película: White God
Director: Kornél Mundruczó
Año: 2014
Países: Hungría – Alemania – Suecia

White God ganó el premio «Un certain regard» en 2015, galardón alternativo del festival de Cannes otorgado al cine joven y atrevido. Ciertamente podríamos decir que esas son sus características. Nos cuenta la historia de Lili, una jovencita de 13 años y su perro Hagen que —como nadie la conoce—, es su compañero, con quien ella hace lazo.


Esta película húngara dirigida por Kornél Mundruczó se desliza desde lo romántico a lo siniestro. Una niña que está creciendo, los padres que no saben de ella, su perro que es su partenaire, una orquesta de jóvenes que producen una música maravillosa…. Pero a partir de un acontecimiento marcado por una ley caprichosa, se produce un devenir inesperado. Quienes posean perros que no sean de raza, estarán obligados a pagar un impuesto de alto costo; norma insensata y segregativa que impulsa al padre de Lili a arrojar al perro a la calle.


La separación, la desolación, el desgarro de los que no tienen un lugar, son transmitidas en las figuras de los perros, en la calle, en las perreras, en las peleas.


La soledad de la jovencita se torna difícil de soportar, su insistencia en recuperar a su amigo, la astucia puesta al servicio de esa causa, los mil y un recursos utilizados para producir un reencuentro y finalmente la desilusión, el cansancio.


Así, la tierna historia de una niña y su perro, se convierte en un thriller, a partir del odio como respuesta, encarnada en los perros que —acorralados— actúan ante esa ley absurda que el amo impone.


White God es una metáfora de la segregación ramificada y multiplicada en todos los niveles de las relaciones, de esa cicatriz de la evaporación del padre, tal como define Lacan a la segregación en su “Nota sobre al padre”.


A pesar de todo esto, tiene un final feliz, y se desprende de un detalle que atraviesa el film: la música.


Lili, no sólo tiene a Hagen, también tiene su trompeta y con ella también la acompaña, se las arregla para hacer, se da maña, es un instrumento del que se sirve y con el que puede cambiar las cosas que se tornaron siniestras.